Cerámica Suro: Una historia de colaboración, producción y coleccionismo en el Arte Contemporáneo.

Del 31 de octubre de 2021 al 13 de marzo de 2022

 

Se dice que toda pasión colinda con el caos. También sabemos que el orden es un monólogo y en cambio el desorden es un diálogo. La colección Suro es la confirmación de ese diálogo multiplicado entre varios actores, desde luego el coleccionista, lxs artistas y lxs artesanos; también, los materiales y el tiempo, los años en los que se han forjado relaciones de colaboración, trabajo, aprendizaje y amistad.

 

Dice Walter Benjamin que en una colección es el coleccionista quien habla, y que a fin de cuentas no habla más que de sí mismo, de su relación enigmática con la posesión, de la melancolía pero sobre todo de la tensión que le provocan en su alma los objetos, su mayor placer. Pero qué decir de una colección que reúne en un espacio concreto, además de la pasión y la urgencia, la presencia física de lxs autores, las manos, los hornos; los amasijos que van tomando formas precisas y revelando significados con el color. Porque como cualquier colección de arte, la Colección Suro se ha formado por adquisiciones, intercambios y hallazgos, pero tiene la singular característica de que gran parte de sus piezas se fraguan en sus entrañas, es ahí el sitio de la creación, en donde el barro primigenio se amalgama y se transforma.

 

La fábrica Cerámica Suro inició en Tlaquepaque en 1951. Es a partir de los años noventa cuando Luis Miguel y José Noé Suro comienzan a trabajar de la mano de artistas visuales para producir piezas cuyas soluciones formales son valoradas por mantener y seguir  técnicas tradicionales en cerámica, pero también por innovar e incluir además de la alfarería otros oficios. Apreciando la rica variedad de talleres en la zona, se ha incursionado en el uso de materiales tan diversos como bronce, aluminio, fibra de vidrio, vidrio soplado, madera, acero, entre otros. Este trabajo colaborativo ha tenido diversos destinos en diferentes museos y acervos de varios países; a la par, se ha ido conformando una colección de arte contemporáneo propia. De esta manera, Cerámica Suro se ha convertido en un referente extraordinario en la escena del arte contemporáneo nacional e internacional.

 

Unas coordenadas precisas, un lugar específico con sede en una ciudad determinada, pero del que se habla por diversas latitudes. El desorden del coleccionista subraya la presencia del azar y del destino: Cerámica Suro se ha convertido en un destino casi mítico para lxs  artistas, en el cual, se rumora, es posible materializar cualquier deseo.

 

Viviana Kuri