La última de las tribus

Curadoras: Susana González y Viviana Kuri

Como uno de los últimos grupos preocupados por originar conceptos alternos y nuevas formas de mirar, la última de las tribus es quizá la de los artistas: individuos que se afanan en subvertir el orden de las cosas para crear otros significados, para transformar la relación con los objetos y lograr una suerte de poesía.

Zazil Barba (Guadalajara, México, 1985)

Zazil Barba, "Lugar común II", 2020

Zazil Barba utiliza moldes  de baldes, botes de basura, botes de pintura y otros recipientes cilíndricos.  Con éstos como base, de manera tajante y con humor melancólico, opta por el desprendimiento y reconfigura la utilidad de objetos personales de su entorno cotidiano con los que trabaja o la acompañan en el ocio. Son detalles de su intimidad que decide cancelar a través del concreto para recordar la impermanencia, el final de las cosas y sus días. 

 

Maria Taniguchi (Dumaguete, Filipinas, 1981)

Maria Taniguchi otorga materialidad estética a patrones repetitivos de comportamiento, códigos y estructuras mentales que de otra manera son casi impenetrables. Hay una atención deliberada por el detalle minúsculo, por la repetición que deviene en ciclo vital. Utiliza materiales ligeros que hacen contrapeso con la elección de los materiales pesados e industriales de los otros artistas, no obstante hay un diálogo y una interrelación evidente entre los 4 a través de la geometría. En la contemplación de sus obras, en el conjunto, quizá sea posible un atisbo de entendimiento dentro de  la complejidad de “la trama de la vida” (Capra: 1996). 

Jose Dávila (Guadalajara, México, 1974)

José Dávila | Vista de exhibición

Dávila, como si se tratara de una hoja en blanco, sitúa los materiales con la ligereza del dibujo a partir del punto, la línea y el plano: con desconcierto atestiguamos lo que parece ser un pacto con la fuerza de gravedad. A partir de esta complicidad ejerce una absoluta libertad para reacomodar el orden de las cosas; imagina y hace posible una nueva y radical configuración de los elementos en el espacio. 

Cabrita (Lisboa, Portugal, 1956)

CABRITA | Vista de exhibición

Cabrita encuentra en los objetos viejos y usados la capacidad de rememoración, la humildad del devenir y la experiencia. De esta manera, rehúsa a la perfección técnica minimalista para acercarse a modos más orgánicos aunque por medio de formas geométricas simples: el círculo, el triángulo y el rectángulo, que configuran la composición por superposición, yuxtaposición o repetición de los fragmentos.

 

Pedro Cabrita Reis y Jose Dávila | Charla: El espacio simbólico entre la arquitectura y el arte | ESARQ