La diosa verde reloaded

Gwladys Alonzo, Maria José Argenzio, Andrea Bowers, James Brown, Wendy Cabrera Rubio & Andrea Robles, Isa Carrillo, Clemente Castor, Carolina Caycedo, Chelsea Culprit, Daniel Dewar & Grégory Gicquel, Naomi Fisher, Ximena Garrido Lecca, Daphne Lyon, Larissa Garza, Cristóbal Gracia, Jesi Jordan, Lucile Littot, Thiago Martins de Melo, Caroline Mesquita, Roosmarijn Pallandt

 

 

Una exposición curada por Dorothée Dupuis

Del 18 de marzo al 15 de agosto, 2021

 

 

 

Los paisajes y ecosistemas exuberantes de nuestro planeta han siempre fascinado a sus habitantes —y artistas—. Que sea para controlar su fertilidad y recursos o protegerse contra sus poderes destructivos, la naturaleza se ha representado desde hace tiempo como una deidad proteica, que en múltiples mitologías del mundo ha sido simbolizada por animales, mujeres sabias y otras entidades regularmente antropomorfas. Si las civilizaciones entendieron empíricamente el lado frágil de la naturaleza —de ahí su encarnación en personajes gráciles como las ninfas, y otros personajes salvajes—, su finitud, e incluso su posible extinción, son científicamente aceptadas desde hace poco. Sin embargo, la comunidad científica está de acuerdo en decir que la naturaleza sobrevivirá a la extinción humana. Como un cyborg, cada hoja, cada planta, cada organismo tiene la capacidad de mutar en curso, restablecer o cambiar sus circuitos para adaptarse a nuevas circunstancias. El concepto de naturaleza sólo existe en relación dinámica con el de cultura, pensado como definición de la presencia humana en la Tierra, y de cómo su estilo de vida en general, impulsado por la colonización y el capitalismo tardío, afecta al medio ambiente y viceversa.

 

Los paisajes sinestésicos compuestos por las obras que forman parte de La diosa verde buscan dialogar alrededor de las alteraciones drásticas que afectan a los reinos humanos, vegetales y animales desde el siglo pasado; y hacen referencia a la relación tecnológica contemporánea que guardamos con nuestro medio ambiente, así como con otros sistemas de entendimiento del mismo, como el de los pueblos originarios de las Américas. Al poner en constante tensión la idea de ruina —no solamente la ruina urbana o de civilizaciones desaparecidas, sino también las ruinas de los ideales de la modernidad—, la muestra hace referencia a paisajes, jardines imaginarios, representaciones míticas o históricas de la naturaleza en relación con el arte, las cosmologías indígenas, la espiritualidad, la tecnología y la ciencia ficción. Las obras como elementos vegetales de un jardín botánico, módulos arquitectónicos y personajes, se entrelazan en un conjunto deliberadamente apocalíptico, exotizante y didáctico a la vez, y destacan las ambigüedades de los conceptos de naturaleza, autenticidad y explotación.

 

Concebida originalmente para el festival lille3000 que se llevó a cabo en Francia en la primavera del 2019, la primera propuesta de la exposición La diosa verde respondió a la invitación del festival a repensar la noción de «El Dorado» desde un entendimiento actual. El título de la muestra para el Museo de Arte de Zapopan (MAZ), La diosa verde reloaded, es una cita obvia a la saga fílmica The Matrix, y busca reforzar tanto la referencia a la tecnología como a la cultura pop en general, como marco insuperable de cualquier producción artística visual hoy en día. La muestra reúne la producción de 22 artistas mexicanxs y foránexs, la mayoría de ellxs emergentes o en mitad de su carrera; pero además de la producción que estuvo en Lille y ahora vuelve a México, también hay invitaciones nuevas. Asimismo, la exposición en el MAZ se puede leer como el retrato de una cierta generación de artistas visuales que trabajan actualmente en México.